|
Agenda |
|
| Adonde me han llevado los cuentos... | |
Adonde me han llevado los cuentos. Es un atardecer africano. El cielo africano es gris, siempre parece estar a punto de llover aquí, aunque es la temporada seca y aquí difícilmente llueva en los próximos meses. El sol empieza a recostarse allá, en el fondo del mar. Lo veo, lo estoy viendo ahora mismo. Es un atardecer africano... y los cheli, unos enormes pájaros negros, abandonan la playa. Los he visto en las ciudades, sobre los pocos cables de luz que hay; los he visto sobre las ramas de los árboles, parece que te observan, te vigilan. Ahora los últimos Cheli levantan vuelo y se pierden rumbo a la selva, de espaldas al mar. Hay viento aquí. Estoy sólo y comienzo a caminar por la playa, prestando atención a mi andar tranquilo, a mis pies hundiéndose en la arena húmeda. A mi nuevo ritmo, a mi amado pulso africano. A mi amado pasito senegalés, tum tac, tac tum... De pronto me detengo. Miro hacia el mar. Ahora el mar, la bruma y el cielo se juntan a lo lejos. Y pienso “para allá está Ámerica" Me pregunto ¿Cómo es que yo? Yo. ¿Llegué aquí, a África? Pienso en mis tres hijos. Y pienso en mis padres, que partieron hace mucho, y me digo. Si hoy me vieran Don Enrique y Doña Aida, adonde he llegado. Me imagino a mamá Aida diciéndole a mi padre. “Mirá viejo, mirá donde está Pedro. De pronto me inclino y junto unos caracoles, Pido tres deseos según la tradición Diola. Orgullosamente soy parte de esta gran familia Diola. Después de pedir los tres deseos arrojo los caracoles hacia el mar. Uno va por mis viejos, el otro va por mis hijos y el otro por toda la gente que quiero, que son muchos. “Sí, he pensado y pedido por todos ellos. Los he nombrado uno a uno en África. Me lo había prometido antes de partir". Y luego vuelvo a preguntarme: ¿Cómo es que yo? Yo. Llegué aquí, a África. ¿Qué me ha traído a África? A África. A África me han traído los cuentos. Los cuentos que he contado una y mil veces. Mi deseo de aprender me ha traído a África. Los cuentos africanos que cuenta el Maestro Juan me han traído a África. Los cuentos del norte de África que oí hace más de veinte años en boca de mi Imán, en rueda de musulmanes en la mezquita, todos sentados en círculo, me han traído a África . Los cuentos que tengan algo que decir de mí, de mis angustias, de mi soledad. Los cuentos de amor, los cuentos del diferente. Los cuentos que hablen de padres y de hijos me han traído a África . Y a pesar de contar esos cuentos tantas veces, a pesar de estudiar y buscar durante años todo tipo de conocimiento africano. Recién ahora, aquí en África, comprendo la verdadera dimensión de esas historias. Hay que vivirlas para poder contarlas. Por eso le escribo desde aquí al Maestro Juan: “Maestro Juan, recién comprendo lo que es contar África, lo que es una vieja, una vaca y la temporada seca". Anochece... Me siento frente al mar, junto a mi tambor, como uno se sienta junto a su hermano. El mar está en silencio, calmo.En el cielo hay una luna gorda y miles de estrellas. Jamás he visto tantas estrellas en el cielo. Jamás olvidaré el cielo africano. A lo lejos, desde varias direcciones se oyen tambores.Siempre se oyen tambores en África. Desde cada lugar llega un toque distinto, cada uno cuenta una historia distinta. Yo las recepciono, porque soy buen oyente. Un buen narrador, primero debe aprender a oir, a escuchar. Las personas, todas, debemos saber escuchar. Encajo mi tambor entre mis piernas y empiezo a tocar. Tum tac- tatum tac. Empiezo a contar mi propia historia. Extasiado, toco una hora o dos, no sé muy bien cuánto tiempo. Guardo mi tambor y camino despacio hacia el campamento, la luna es mi compañera. Es blanca y gorda, como era mi madre. Me vuelvo a imaginar otra vez a mi madre diciéndole a mi padre. “Mira viejo, mira donde está Pedro. Madre, estoy en África. Los cuentos madre. Los cuentos me han traído aquí. Pedro Parcet. Narrador oral. Cultura y cuentos africanos http://www.cuentosafricanos.com
| |
|